Si fallas al planear correr, planeas fracasar corriendo

Muchas personas, piensan que la ejecución de algo es todo. Que la parte donde se piensa es una parte inútil que sólo resta tiempo a lo que de verdad importa.

Y aunque no vamos a juzgar que la ejecución de algo es lo que visiblemente muestra qué tan bien o qué tan mal estás, la parte previa, aquella que se hace tras bambalinas es una parte por demás valiosa, puesto que son los ensayos y la preparación necesaria para lograr una ejecución sin contratiempos. El proceso de planificación es importante en toda actividad, pero cuando se trata de correr, es algo que no podemos dejarlo de lado.

En el presente artículo te presentaremos algunas ideas que te serán básicas si pretendes desarrollar un plan de entrenamiento. Ojo, no son los pasos tal cual para lograr tus objetivos, puesto que estos dependen mucho de tus necesidades y metas, sin embargo te darán un marco para comprender la relevancia de lo que estamos tratando.

Primero que nada, vamos a asumir algo: ya estás inscrito a una carrera o ya tienes un objetivo en particular.

Segundo, necesitas delimitar las fechas de entrenamiento y mantenerte apegado a ellas, es decir, cuándo iniciarás, cuando revisarás los avances, cuándo terminarás, la fecha de la carrera y el entrenamiento posterior. Por lo general cuando no se tiene experiencia en esto, cualquier carrera que demande arriba de los 10 km te requerirá un lapso de entrenamiento no menor a las 24 semanas.

Tercero. Ya tenemos el continúo del entrenamiento en meses, ahora habrá que llenarlos de forma semanal. Si vas comenzando, deberás considerar por lo menos 2 días de descanso intercalados o una muy ligera rutina de ejercicio, es decir, algo que te mantenga en movimiento pero que no implique un esfuerzo innecesario para desgastar tu energía. Agrega un par de entrenamientos intensos, intercalados de igual forma.

Cuarto, la semana crítica deberá ser 3 ó 4 semanas antes de la fecha de la carrera. Esto porque permitirá a tu cuerpo llegar al tope de su capacidad, mientras que el resto de las semanas tratarás de dosificar la energía para la fecha importante.

Quinto, esto más que un paso es un tip: si la carrera que pretendes es de 10 km, tus entrenamientos semanales deben sumar 10 km, independientemente de cómo los programes diariamente. La idea es que puedas acostumbrar tu cuerpo a llegar a esa distancia poco a poco. Como agregado a este punto, considera la hora del día en que comenzarás tu entrenamiento, ya que esto puede implciarte variaciones.

Sexto, ahora si, ejecuta.

Séptimo, deberás de mantener un control y monitoreo de tus actividades, ya que es la mejor manera de saber qué tanto has logrado avanzar desde el comienzo. Algunos usan las redes sociales para ello o llevan un diario de entrenamiento.

Recuerda, lo importante es poder llegar lo mejor preparado al día de la carrera. Como recomendación final, procura acercarte con un entrenador que te ayude a desarrollar un plan específico para ti. Además, no dejes de lado las visitas con tu médico para prevenir cualquier contratiempo de salud y revisar tu plan alimenticio.

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