La hora en la que nos ejercitamos puede depender de muchos factores, pero si tienes la posibilidad de agendar tu ruina en las mañanas, estos son cinco de los beneficios que podrás cosechar.

Hacer ejercicio por la mañana puede resultar poco atractivo. Dejar la comodidad de nuestras camas para poner el cuerpo en movimiento no suena muy llamativo, peor aún si apenas nos levantamos con tiempo para llevar a cabo otras actividades antes de iniciar nuestra jornada. Sin embargo, existen muchos beneficios físicos y mentales que puedes disfrutar al elegir este horario para hacer ejercicio, por ejemplo:

Acelera tu metabolismo: Entre más temprano empecemos a poner nuestro cuerpo en movimiento, más rápido comenzará a funcionar nuestro metabolismo, lo que favorecerá la quema de grasa y calorías a lo largo del día. 

Mejora la concentración: Diversos estudios demuestran que hacer ejercicio en la mañana influye de forma positiva en nuestra concentración y estado de ánimo, ayudándonos a iniciar nuestro día con el pie derecho.

Regula el apetito: Practicar una rutina de ejercicio en las mañanas nos ayuda a controlar mejor la sensación de hambre durante el resto del día, evitando así los clásicos antojos de media tarde.

Te ayuda a dormir mejor: Un estudio demostró que aquellos que hacían ejercicio a las 7:00 am tenían una mejor calidad de sueño que quienes se ejercitaban a las 7:00 pm. Al tener un sueño de calidad, nuestro cuerpo estará más descansado y nos costará menos trabajo levantarnos temprano.

Creas una rutina: De acuerdo con los expertos, es más fácil mantener una rutina de ejercicio si se practica por las mañanas. Algunos datos sostienen que el 90% de las personas que llevan años haciendo deporte de manera constante entrenan por las mañanas.

Categorías: Entrenamiento

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