Uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrentan los corredores hoy en día es a las lesiones en la espalda y el dolor lumbar. Este padecimiento suele afectar a los runners de fondo y también a aquellos que están empezando pero que no toman las precauciones necesarias para hacerlo. Las razones por las cuales surgen estas lesiones son muy variadas, desde correr con una mala postura, usar calzado deportivo inadecuado o incluso tener una mala postura al dormir.

Por eso es indispensable que conozcas algunos consejos y recomendaciones que podrán evitarte ese dolor de espalda. De esta forma tu manera de correr será más eficiente, cumplirás tus objetivos deportivos y sobre todo, lo disfrutarás más.

Fortalecer la zona media del cuerpo

Es necesario hacer ejercicios que complementen al running: Si desarrollas y fortaleces la parte media del cuerpo lograrás mayor estabilidad. Esto beneficiará a la postura del tronco a la hora de correr.

Cuida tu postura al correr

Fortalecer la zona media del cuerpo no garantiza que tengas una buena postura. Si quieres evitar las lesiones de la espalda es necesario prestar atención siempre a la postura con la que corres y a la posición de tu cuerpo. La postura debe ser erguida de tal manera que los hombros no se vuelvan hacia adelante y evitar así estar encorvado. También es importante mantener el centro de gravedad en función de tu cuerpo.

Busca una técnica adecuada para ti

Tener una técnica de carrera adecuada a tu cuerpo, tus características y tus necesidades es esencial para evitar dolores lumbares y de espalda. Si la técnica no te permite controlar el taloneo, entonces tendrás dolor ya que cuando se da una zancada y te apoyas con el talón, todo el impacto se va hacia el cuerpo, específicamente hacia la columna. Por esta razón, lo recomendable es apoyarse con la zona de en medio del pie para que el impacto no rebote en la espalda y te produzca dolor.

Escoge un calzado deportivo apto

Dependiendo de tus pies y de tus características físicas se definirá el tipo de calzado que necesitas. También hay otros factores que influyen en la decisión del tipo de calzado al correr como los objetivos de carrera que tengas, el tipo de terreno donde entrenarás, la distancia que pretendes alcanzar y tu tipo de zancada. Cualquiera que sea tu caso, lo importante es conseguir unas zapatillas o tenis que ofrezcan algún tipo de amortiguación en el talón.

Haz los estiramientos necesarios

Al principio del entrenamiento, así también como al final, es necesario que realices estiramientos. Estos te ayudarán a activar las diferentes zonas del cuerpo que vayas a trabajar, al principio, y a relajarte al final. Dichos consejos ayudarán a evitar los dolores de espalda producidos al correr.