Movilidad y flexibilidad: lo que todo corredor ignora

La gran mayoría de los corredores cometemos el mismo error: terminamos el entrenamiento y nos vamos directo al coche o a la silla de la oficina. Ignorar la recuperación es una receta para el desastre. La movilidad para corredores es, de hecho, la diferencia entre disfrutar de una trayectoria deportiva larga y saludable o vivir visitando al fisioterapeuta cada mes por lesiones que pudieron evitarse.

Diferencia crítica entre movilidad y flexibilidad

Es común confundirlas, pero son conceptos distintos. Mientras que la flexibilidad se refiere a la capacidad de un músculo para estirarse pasivamente, la movilidad para corredores es la capacidad de una articulación para moverse activamente a través de todo su rango de movimiento. Un corredor puede ser flexible pero tener poca movilidad, lo que limita su potencia y eficiencia al correr. Unos tobillos con buena movilidad te permitirán una zancada mucho más fluida y menos lesiva.

¿Por qué urge trabajar la movilidad para corredores?

Correr es un movimiento cíclico y repetitivo que tiende a «acortar» y tensar ciertos grupos musculares, como los flexores de la cadera y las pantorrillas. Si no dedicas tiempo a la movilidad para corredores, tu cuerpo empezará a compensar esos bloqueos articulares con malas posturas, lo que inevitablemente termina en dolores crónicos de espalda baja o inflamación en las rodillas.

Rutina básica de 5 minutos que puedes hacer en casa

  • Círculos de tobillo: Fundamentales para una buena amortiguación y estabilidad.
  • Apertura de cadera dinámico: Para liberar la tensión acumulada por pasar muchas horas sentados.
  • Gatos-Camellos (Cat-Cow): Para mejorar la movilidad para corredores en la columna y mantener una postura erguida.